🌿✨ Una combinación de ingredientes naturales que limpia suavemente mientras ayuda a nutrir y cuidar la piel seca, dejándola limpia, suave y con una agradable sensación de confort.
La protagonista de esta fórmula es la miel, un ingrediente naturalmente humectante que ayuda a conservar la hidratación de la piel, aportando suavidad y ayudando a mantenerla confortable después de la limpieza. Es ideal para pieles secas o con tendencia a la deshidratación, ya que contribuye a que la piel se sienta más flexible y nutrida.
En combinación con la manteca de karité, reconocida por sus propiedades emolientes y acondicionadoras, este jabón ayuda a proteger la barrera natural de la piel y a reducir la sensación de resequedad que algunas personas experimentan después de lavar su rostro. El polvo de manzanilla complementa la fórmula aportando una limpieza delicada y una agradable sensación de calma y bienestar, convirtiendo la rutina diaria en un pequeño momento de autocuidado.
Su espuma cremosa limpia suavemente sin dejar esa sensación de tirantez que suele presentarse en las pieles secas, permitiendo que la piel se sienta limpia, confortable y visiblemente más saludable después de cada uso.
Ideal para piel seca, normal o con tendencia a la deshidratación. Recomendado para uso facial.
Ingredientes
Base de jabón de glicerina, manteca de karité, miel y polvo de manzanilla.
Modo de uso
Humedece el rostro y tus manos, desliza el jabón entre las manos hasta obtener espuma suficiente y con ella masajea suavemente tu rostro con movimientos circulares, evitando el contacto con los ojos. Enjuaga con abundante agua. Puede utilizarse diariamente, preferiblemente en la mañana y en la noche, como parte de la rutina de limpieza facial. Si estás empezando, puedes usarlo dos o tres veces por semana e ir aumentando la frecuencia según cómo responda tu piel.
Cantidad
1 jabón de 110gr
Advertencia
Ten en cuenta que, al utilizar un producto cosmético nuevo (sea de Olivo Silvestre o no), es recomendable realizar primero una prueba de sensibilidad en el antebrazo. Si después de unas horas no observas ninguna reacción desfavorable, puedes usar el producto con tranquilidad. Si presentas irritación o alguna reacción adversa, suspende su uso.