💜 Una mantequilla enriquecida con lavanda que nutre profundamente la piel y transforma tu rutina de cuidado en un momento de calma, relajación y bienestar.
La protagonista de esta fórmula es el aceite esencial de lavanda, apreciado desde hace siglos por sus propiedades calmantes, relajantes y suavizantes. Su delicado aroma ayuda a disminuir la sensación de tensión y cansancio, favorece el descanso y convierte cada aplicación en un pequeño ritual de autocuidado para desconectarte del ritmo del día.
En combinación con la manteca de karité, la manteca de cacao, el aceite de coco y el aceite de almendras dulces, esta mantequilla nutre intensamente, ayuda a reparar la barrera natural de la piel y mantiene la hidratación por más tiempo, dejando la piel suave, confortable y visiblemente más saludable.
Su textura cremosa se funde delicadamente sobre la piel, envolviéndote en el suave aroma de la lavanda y brindándote una experiencia que cuida tanto tu piel como tus sentidos.
Ideal para usar después del baño o antes de dormir, cuando deseas regalarte un momento de relajación y bienestar, aunque puedes disfrutarla en cualquier momento del día que necesites una pausa para reconectar contigo misma.
Ideal para piel seca, sensible o deshidratada. Recomendada para uso corporal. No utilizar en el rostro ni en niños menores de 6 años.
Aceite de coco, aceite de almendras dulces, manteca de karité, cera de abeja, fécula de maíz, vitamina E, aceite esencial de lavanda, manteca de cacao y ácido esteárico.
Aplica la cantidad deseada sobre la piel limpia y seca, masajeando suavemente hasta su absorción. Úsala diariamente en las zonas que necesiten mayor nutrición o en momentos de descanso y relajación para disfrutar de las propiedades aromáticas de la lavanda. Es especialmente reconfortante en las noches, antes de dormir, aunque puede utilizarse en cualquier momento del día.
150gr
Ten en cuenta que, al utilizar un producto cosmético nuevo (sea de Olivo Silvestre o no), es recomendable realizar primero una prueba de sensibilidad en el antebrazo. Si después de unas horas no observas ninguna reacción desfavorable, puedes usar el producto con tranquilidad. Si presentas irritación o alguna reacción adversa, suspende su uso.