🌿✨ Una mascarilla sólida que ayuda a limpiar delicadamente, nutrir y devolver el confort a la piel seca y sensible, dejándola suave, calmada y visiblemente más luminosa.
La protagonista de esta fórmula es la arcilla blanca, una de las arcillas más suaves y delicadas, reconocida por su capacidad para limpiar la piel sin agredirla ni alterar su equilibrio natural. Rica en minerales, ayuda a dejar la piel fresca, suave y confortable, siendo especialmente adecuada para las pieles secas y sensibles.
Pero lo que hace especial a esta fórmula es su enfoque nutritivo y reconfortante. La harina de avena, apreciada por sus propiedades suavizantes y calmantes, ayuda a brindar una agradable sensación de confort, mientras que el aceite de ricino aporta nutrición y ayuda a mantener la piel flexible y humectada. Por su parte, el hidrolato de rosas aporta una sensación refrescante y delicada que convierte cada aplicación en un pequeño ritual de bienestar y autocuidado.
Su presentación sólida la convierte en una opción práctica, de larga duración y fácil de usar, transformando el cuidado facial en un momento de calma y conexión con tu piel.
Ideal para piel seca, sensible o deshidratada que busca una limpieza suave y un extra de nutrición y confort.
Arcilla blanca, harina de avena, aceite de ricino, glicerina líquida vegetal e hidrolato de rosas.
Derrite la bolita de mascarilla aplicándole muy poca agua hasta obtener una textura de barro. Con ayuda de un pincel, deslízala suavemente sobre el rostro limpio depositando una fina capa de producto. Deja actuar entre 5 y 10 minutos, evitando que la mascarilla se seque por completo, y retira con abundante agua tibia de preferencia.
Se recomienda utilizar de una a dos veces por semana y complementar la rutina con una crema hidratante y protector solar.
Uso exclusivamente facial.
60 gr